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Rincón de cine


My Old Lady


Por Laura Hiros

Drama
Dirige: Israel Horovitz
Actúan: Kevin Kline, Maggie Smith, Kristin Scott Thomas, entre otros
Clasificación: R
130 min.

La idea del amor, los traumas infantiles y las relaciones extramaritales; el cuento de los secretos que se develan, no sin antes causar
sus respectivos dramas, esa es la trama de
My Old Lady (Mi vieja dama), en la historia de un hombre, su viaje a París y su encuentro con
dos mujeres que cambiarán su vida para siempre.

Mathias Gold (Kevin Kline) es un neoyorquino alcohólico y bueno para nada, de sus días como millonario queda muy poco, entre ello, su
prepotencia, su impecable educación musical y un departamento en el centro de París que le heredó su padre, un individuo para él
detestable.





















Al llegar a Francia para vender la propiedad, Gold (que llega sin un centavo) se encuentra con la sorpresa de un departamento ocupado
por la ex dueña, bajo una cláusula que indica que se le tiene que pagar renta hasta que muera. Su departamento es un viager (una figura
complicadísima de los bienes raíces franceses), en donde la anciana inglesa que habita la residencia, Mathilde Girard (Maggie Smith) y
su hija, Chloé (Kristin Scott Thomas), recibirán la renta de Mathias hasta que la primera pase a mejor vida y solo entonces, él se
convertirá en el legítimo dueño.

Mathias por supuesto, no tiene literalmente dónde caerse muerto, así que a regañadientes arregla con la anciana una habitación para
pernoctar hasta que logren encontrar una solución a la situación que enfrentan.

Así, lo que empieza como una estricta “guerra territorial”, pronto pasará a ser un conflicto de emociones, secretos y heridas de vida que le
van a regalar mucho más que un par de lágrimas. Con impecables representaciones y la posibilidad de ver a la primera actriz, Maggie
Smith, en un papel conmovedor, y muy acorde a su edad.
My Old Lady es un claro tributo a la labor actoral de Smith quien literalmente ha
pasado su vida frente a una cámara.

Kline se lleva las palmas con un personaje complicado y tremendamente humano que da y recibe cátedra de vida en sus días en París,
al igual que Kristin Scott Thomas que está en uno de sus mejores momentos como actriz. Una cinta humana, con drama, comedia y
hasta un poco de romance, con una trama que fluye a pesar de basarse, prácticamente en su totalidad, en largos diálogos y penosos
recuerdos.

El debut como director del multigalardonado guionista teatral, Israel Horovitz, con la adaptación de su propia puesta en escena
homónima, cuenta con maravillosas y pausadas escenas en la ciudad luz, lo que además le da un bella fotografía.
My Old Lady es una de esas películas que va entretejiéndose lentamente, tomando cuidado en cada detalle, en cada puntada de la
madeja de secretos que envuelven a esta singular familia. Una excelente opción de impecable cine internacional, con bellas actuaciones.
Reseñas y críticas
Mala
Regular
Buena
Excelente
Extraordinaria
Una escena de My Old Lady.