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Rincón de cine
Randall Wallace y Diane Lane visitan
Dallas por la cinta
Secretariat

La noche del martes 24 de septiembre el director y guionista
Randall Wallace apareció de sorpresa en el preestreno de su
película
Secretariat en el cine Angelika; después de un pequeño
discurso introductorio, su honestidad, carisma y calidez se
robaron el corazón de los presentes, pero durante la entrevista
que concedió al día siguiente al lado de la bella actriz y
protagonista de su historia,  Diane Lane, esa primera impresión
creció, descubriendo a un extraordinario ser humano y a un súper
talentoso artista que se expresa a través de las imágenes.

El nominado al Oscar® por el guión de
Braveheart, y también
responsable de historias como
We Were Soldiers y Pearl Harbor;
en esta ocasión dirige la maravillosa y verdadera historia de un
caballo pura sangre y una ama de casa a principios de la década
de los 70. La mujer, Penny Chenery-Tweedy (Diane Lane) luchó
contra todo (y en un mundo dominado por hombres), por seguir
su corazón y su instinto al ver el potencial en su caballo;
Secretariat no sólo resultó bueno, sino extraordinario, y acabó por
lograr una proeza que hasta ahora no se ha igualado al ganar la
Triple Corona (las tres principales carreras en hipódromos
estadounidenses) en 1973 y ganando la última de tres carreras
por 31 cuerpos.

“Para mí lo más importante es que mis películas cuenten historias de amor, valentía y honor — aseguró Wallace en mesa redonda
con Diario La Estrella—, y lo que quería en esta ocasión, era que una historia para toda la familia pudiera inspirar de la misma forma
que una batalla épica  como Braveheart”.

Wallace dirigió a un elenco espectacular que incluye a John Malkovich, Scott Glenn, James Cromwell, Dylan Baker, Fred Thompson y
la bella actriz Diane Lane  que presente en la mesa redonda reconoció que ella apenas tenía siete años cuando la historia del caballo
Secretariat se llevaba a cabo en la vida real, que vivía en Europa y que aunque recibían las noticias con retraso, para ella, una
pequeña entusiasta de los equinos, la historia de la Sra. Chenery- Tweedy, una ama de casa de Denver y su maravilloso caballo, fue y
sigue siendo muy personal.

“Siempre he estado cerca de los caballos, crecí en la época en la que ir al hipódromo era una cuestión familiar, para mí todo tenía que
ver con equinos, me encantaban y siendo apenas una niña, esta historia de fortaleza y amor marcó mi vida, por lo que para mí es un
privilegio ser parte de este proyecto e inmortalizarlo en la pantalla”.

Para Lane, gran parte de la preparación del personaje lo constituyó conocer y pasar largos ratos con la Sra. Chenery, “fue todo un
privilegio, aunque es muy difícil representar fielmente a otro ser humano en la pantalla, todo lo que deseo es haber sido justa con la
impecable figura de Penny”, aseguró.

La historia se inspira en el libro de William Nack,
Secretariat: The Making of a Champion, sobre una mujer que se rehúsa a darse por
vencida y sigue su corazón tratando de lograr que su caballo rompa todos los records establecidos. “Como mi personaje, yo también
‘soy una niña de papá’ y me siento completamente identificada con una relación en donde el amor por lo caballos llega a través de la
figura más respetada y querida de una persona. También por eso es importante Secretariat, pues no sólo es una historia de caballos,
es una historia de familia”, dice Diane con una sonrisa.

“Así es —complementa Wallace—, la historia de Penny y su caballo capturaron nuestro corazón y eso es lo que se necesitaba para
contarla de manera correcta”.   

Secretariat abre con una cita de la biblia, contiene un conglomerado de frases que quedan para la historia, y la entrevista con el
también seminarista y cinta negra en Karate comprueba la manera en la que los directores plasman su personalidad en la pantalla.
“Hay muchas personas que se preguntan si existe vida después de la muerte, yo lo que quiero que la gente se pregunte después de
ver mis películas es si existe vida después de nacer, hasta dónde vamos por lograr nuestros sueños, hasta dónde nos arriesgamos
por lo que creemos,  qué nos inspira a vivir”, concluye.

Con más de 36 caballos pura sangre para la locación, con escenarios en Luisiana y Kentucky, y con tecnología cinematográfica jamás
utilizada para filmar carreras de caballos; Wallace se siente orgulloso de la producción, y espera como en todas sus películas que
además de entretener, le den al público una historia que los inspire y los haga reflexionar sobre los valores clásicos del amor, la
valentía y el honor.



*Como se publicó en La Estrella en Casa
Randall Wallace y Diane Lane durante su visita a Dallas.