Michael Fassbender y Steve McQueen traen su "vergüenza" a  Dallas
Por Laura Hiros



Ya se habla de nominaciones al Oscar para Fassbender (Hunger, Inglourious Basterds, A Dangerous Method), pero el actor de
origen alemán se limita a decir, durante una mesa redonda en el hotel El Palomar aquí en Dallas, que está muy satisfecho con el
resultado de Shame y sus prolongadas escenas de desnudos y sexo explícito, sobre todo porque tenía plena confianza en su
director y amigo Steve McQueen, “como actor en pleno control del guión sólo escuchaba el flujo de la escena hasta que el director
gritara ‘corte’”.

Fassbender no mira a los ávidos periodistas alrededor de la mesa, pero completa las frases que con maestría va entretejiendo
Steve McQueen, el director, guionista y reconocido fotógrafo, que dice hacer películas porque es su responsabilidad como artista
“sin saber las reacciones que su arte tendrá en el auditorio” y realmente interesándole muy poco.





















de creación es ilimitada y Shame es muestra de ello”.Según datos de las notas de producción de Shame tan sólo en los Estados
Unidos existen más de 24 millones de adictos al sexo, pero es dicha adicción de la que menos se habla y a pesar del “puritanidad”
con el que la sociedad lo trata es un problema latente. Para McQueen “es increíble que el mundo prefiera ver asesinatos y escenas
de guerra que una escena de sexo”.

“Esta no es la historia de un súper héroe —aseguró Boyle durante la entrevista en un hotel en Dallas—, esta es una historia sobre
el poder del ser humano, Aron sobrevivió a un evento traumático que sirvió como puerta a algo mucho más grande que él mismo: la
posibilidad de recuperar su vida, de reconectarse con la gente que más amaba y que lo mantuvo vivo; mi trabajo como director fue
hacer que el público sintiera empatía por él, que se sintiera completamente identificado con el personaje, que se preguntaran ¿qué
haría yo en esa situación? De esa manera no creamos una película de terror, ni una trivialización del tema, sino una cinta sensible y
optimista sobre los límites del espíritu humano”.

El también director de la cinta
Millions, reconoció que él no eligió a Franco para el papel, pero que sin lugar a dudas y a pesar de su
poco parecido físico con Aron, James y su gran espectro como actor le dieron un tremendo poder a la cinta. “Todo el peso de la
película recae en James, así que necesitaba a alguien con la capacidad de hacer drama y comedia al mismo tiempo, y Franco hace
un trabajo impecable”.

Boyle aseguró que también la música y otros elementos visuales fueron sumamente importantes para recrear la experiencia de
Aron en pantalla gigante, “necesitábamos que se entendiera lo que se siente tener sed, lo que se siente darse cuenta que si no
hacemos algo vamos a morir, que pudiéramos literalmente ver las entrañas del personaje, para entonces comprender, como lo
tuvo que hacer Aron en la realidad, que la única forma de regresar a las personas que amaba, era amputándose el brazo”.


La película...

¿Adicción al sexo? Insatisfacción a grado tal que la respuesta es agredirse a través del abuso del cuerpo. La más reciente película
del multigalardonado director y guionista inglés, Steve McQueen (Hunger), intenta penetrar hasta lo más profundo de dicho mal; el
resultado una cinta intensa, tremendamente poderosa que lo va a impactar y dejar sin habla por varios días, con escenas explícitas,
muy explícitas de sexo y del drama de un ser humano que no puede relacionarse sanamente con las personas a su alrededor. Su
nombre lo dice todo: Shame (Vergüenza).

McQueen trabajó con Abi Morgan la responsable del guión de la esperada cinta The Iron Lady para darle vida a Brandon
(extraordinario y valiente Michael Fassbender) un neoyorkino que ante el mundo es un ejecutivo exitoso e impecable, pero en
realidad es un adicto con obsesiones sexuales patógenas y en pleno camino a la autodestrucción.



























El problema de Brandon se agrava cuando su joven hermana Sissy (Carey Mulligan) literalmente “aterriza” en su casa por tiempo
indefinido, la adicción al sexo se ha apoderado de Brandon a tal grado que no puede ni siquiera expresar cariño por su hermana y
es ahí donde inician todos los males.

El ganador de la Caméra d’Or  en el Festival Internacional de Cine de Cannes 2008 dirige magistralmente una pieza visualmente
arrebatadora, con excelente actuación de Fassbender, que de hecho le ha ganado ya la aceptación del gremio hollywoodense, y
seguramente la nominación al Oscar. La historia simplemente no es sencilla, en más del ochenta por ciento de la película,
Fassbender se presenta desnudo en escenas de sexo explícito, tratando (y logrando) que el auditorio comprenda lo que sufre un
adicto al sexo que simplemente ya no puede parar.

Que esto sirva de alerta, si usted es sensible a escenas de desnudos o sexo, evite está película, pues por muy, muy poco no
alcanza el grado de pornografía. Sin embargo, la historia, las actuaciones de Fassbender y Morgan (enmarcadas por el resto del
elenco), la edición, la fotografía con el extraordinario flujo de imágenes y el guión, son simplemente dignos de galardón. Veamos
que tan abierto se encuentra Hollywood este año a la literal “muestra de piel” y no necesariamente de la manera más sutil.

Shame
Drama
Dirige: Steve McQueen
Actúan: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale, Nicole Beharie, entre otros.
Clasificación R para mayores de 17 años. Sexo explicito.
99 min.

*Texto como se publicó en Diario La Estrella
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Rincón de cine
Reseñas y criticas
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Extraordinaria
McQueen transfiere la sensibilidad
de la toma fija a la movilidad de la
cámara con escenas de
extraordinaria belleza en algunos
casos, y de agresiva oquedad y
rudeza extrema en otros.

El director quien se inspiró en una
charla con Fassbender sobre el
problema de la adicción sexual,
para después investigar en Londres
y decidir comenzar con la creación
de su controversial guión, dice que
“la vida es mucho más complicada
que finales felices y que su labor
como cineasta es contar una
historia sin clasificarlas en un
género —a lo que Fassbender
complementa—, con un medio tan
joven como es el cine, la posibilidad
Michael Fassbender y Steve McQueen estuvieron de visita en Dallas.
Michael Fassbender en una escena de Shame