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Rincón de cine
Manuel Almela:
Uno de los artistas detrás de
Kung Fu Panda

Se hacen llamar los Eteros (Españolitos Tresdeseros Exiliaos), aquí en los
Estados Unidos son pocos los que atestiguan su labor diaria, pero en el mundo
son muchos los que disfrutan de su trabajo. En realidad son genios del dibujo
animado que han cambiado el lápiz por rápidas computadoras capaces de crear
poderosos personajes. Antes tenían que escoger a uno de los fascinantes seres
a los que les dan vida, ahora la tecnología les permite crear escenas que unidas
se dejan ver como los más prometedores blockbusters del verano, y debido al
súper esperado estreno de
Kung Fu Panda 2, tuve la oportunidad de hablar con
uno de ellos, el madrileño Manuel Almela.

Manuel llegó a Los Ángeles California con un centenar de europeos traídos
especialmente con la intención de crear una de las casas de animación más
importantes del mundo, su nombre DreamWorks. Ahora, 13 años y once
películas después, Almela es parte de la veintena de animadores responsables
de la segunda entrega de
Kung Fu Panda y por ello se siente tremendamente
orgulloso.

“La verdad es que tras terminar la primera versión de
Kung Fu Panda (2008)
todos los animadores deseábamos comenzar con la segunda parte porque
literalmente es un festival de animación, hay mucho más acción, es más
divertida y por supuesto tiene muchas sorpresas”.

Almela ha trabajado en películas como
El príncipe de Egipto, Camino al Dorado,

Simbad: La leyenda de los siete mares, Shark tale, Flushed Away y Shrek Forever, por nombrar algunas y en su más reciente aventura
no sólo le da vida a Po, el panda que ha sido elegido como el guerrero dragón, sino a todos los personajes que forman parte del
elenco.

“Ahora trabajamos por escenas, y si lo comparamos con películas de acción real, yo (el animador) soy el actor, así que a mí me dan
una escena, el director me dice lo que hay que hacer y yo me dedico a crear poses en la computadora utilizando mis habilidades
como actor y animador. Una vez que la serie de imágenes son aprobadas pasan al proceso de iluminación, por ejemplo para la saga
de Kung Fu Panda  tuve que aprender Kung Fu— el estilo “wushu” especifíca—, además por supuesto de tener espejos alrededor de
mi espacio de trabajo y grabarme para darle realismo al personaje, y también utilizamos las voces de los actores como punto de
referencia”, asegura el madrileño.

El proceso de creación de una cinta animada es de 3 a 4 años, “sólo la animación se lleva un año con 20 o más animadores
trabajando en las diferentes escenas de la cinta”. Para Manuel una de las escenas favoritas en la nueva aventura de Po, es cuando el
panda y los Cinco Furiosos van al rescate de los grandes maestros del Kung Fu que han sido capturados por el nuevo y
poderosísimo villano Lord Shen. “Animar la serie de los calabozos fue toda una experiencia, me siento muy satisfecho del resultado”,
declara.

Para este artista la experiencia de trabajar en DreamWorks ha sido fascinante, “por supuesto el choque cultural fue tremendo al llegar
a los Estados Unidos, entre los hispanos nos sentimos más unidos y existen ciertas diferencias culturales con los anglos, pero al
interior de DreamWorks,  lo que vale es el talento y la calidad de tu trabajo, eso es lo único que habla, no de dónde vienes o qué
idioma hablas”, declara.

Almela considera que la tendencia de la animación es el hiperrealismo, pero que se debe ser cuidadoso en cuanto a aplicar las
nuevas tecnologías en la creación de una película, “si eliminas el toque humano, vas a tener películas horrorosas como Polar
Express, no puedes eliminar al animador y sólo dejar al actor conectado a una computadora que no puede transferir el sentimiento,
necesitas a un humano que conecte la tecnología con el sentir y pueda crear una animación que trascienda, así que espero que eso
lo tomen en cuenta con el nuevo proceso de motion capture que están utilizando con la nueva animación de
Tin Tin”.

Manuel que en este momento se encuentra formando parte del equipo que le está dando vida a Puss (el gatito de
Shrek) en Puss in
Boots
cree que una de las grandes fortalezas de DreamWorks es que durante todo el proceso de creación de la cinta se piensa en
estereoscópico (3D), no es un afecto que sea agregue al final o que se improvise, es un recurso que se utiliza para darle fortaleza a la
cinta, no es el tema principal de una película. “Si se abusa de la 3D el resultado es nefasto y la gente asocia algunas malas películas
en 3D con todas las que utilizan la tecnología, pero espero que se den cuenta de que nosotros aportamos un efecto muy humano, y
que no se pierdan a Po bebé, o al terrible Lord Shen (la voz de Gary Goldman) pues esta es una de las mejores actuaciones del actor
y la logramos traducir en su personaje animado, la verdad es que la película es espectacular”, concluye.



*Entrevista publicada en La Estrella en Casa www.diariolaestrella.com
El diseñador Manuel Almela